Este post es en respuesta a los comentarios de Joan y Lorenzo a un post anterior en que yo hablaba de los modelos de futuro y presente para el vino en general y para el vino natural en particular en España.
Podemos resumir todas las intenciones en una: trabajar por objetivos concretos.
¿Cuáles son esos objetivos?
Vender y aumentar las ventas sin perder identidad en ninguno de los aspectos que la componen: la forma de cultivar, la forma de hacer el vino, la forma de comerciar: todo debe mantener una identidad.
Para definir objetivos primero tenemos que saber en dónde estamos parados.
¿Cuál es la situación del vino natural hoy en España? Cuánto se produce, cuánto se vende, a quién, en dónde, cómo.

Mis respuestas son especulaciones más o menos atinadas en función de las conversaciones que vengo manteniendo con los viñerón desde hace un año:

– El productor que hace más vino natural no supera las 50.000 botellas al año, más o menos.
– Venden la mayor parte o todo lo que producen.
– La mayor parte de esas ventas se producen fuera de España. Hasta el 80% de la producción en algunos casos.
– La mayor parte de los clientes de este vino son captados de manera aleatoria via Internet.
– Desconozco el nivel de impago en este sector, pero a nivel nacional del vino en general tengo entendido que el nivel de impago supera el 20%.

Una vez establecido este escenario podemos sacar una conclusión muy importante y es que el modelo productivo del vino natural en España es exitoso a nivel de ventas pero disperso.
También podemos decir que el del vino natural es un modelo exitoso frente al modelo industrial de sobre producción y generación artificial de abundancia que se desmorona de manera elocuente.

Ahora si podemos hacernos la pregunta adecuada para buscar respuestas y marcar objetivos.

La pregunta: ¿cuál es el modelo de crecimiento a seguir teniendo en cuenta que estamos trabajando con un producto verdaderamente escaso?

Creo que el modelo de crecimiento del vino natural en España debería enfocarse hacia la venta directa al consumidor final y la creación de una agenda muy activa que permita el contacto permanente con el amante del vino.
De esta manera se puede establecer y ubicar en el mapa al grupo de amantes del vino desde el cual el discurso del vino natural se pueda consolidar y difundir con la fuerza necesaria no solo para mantenerse sino para crecer. Creo que es con una estrategia como esta que el vino natural se encontrará con sus verdaderos prescriptores.
Vendiendo a través de grandes distribuidores y colocando botellas por aquí y por allá se vende pero se debilita la fuerza del discurso.
Creo que por aquí está el tercer agente que Lorenzo reclama. Un tercero capaz de crear un canal auténtico y con fuerza de venta y comunicación con el amante del vino, que es al fin y al cabo una persona que tiene una sensibilidad social.

Por supuesto que estas son consideraciones y que este es un modelo para armar. Sobre todo quiero decir que no es excluyente de nada sino que plantea desde mi punto de vista en dónde hacer foco. Las tiendas, los restaurantes, etc. son importantes pero ni mucho menos suficientes.
La importancia del mercado exterior es vital para este sector, por lo que atraer importadores es fundamental.
Pero en realidad creo que lo que es fundamental exportar es un modelo de producción y relacionamiento con el amante del vino y con el ambiente social, junto con el vino en si. Siendo fundamentalista creo que no tendría mucho sentido hablar de modelos sostenibles mientras estamos arrojando una cantidad innecesaria de CO2 al ambiente transportando nuestros productos hechos de modo “sostenible”.

Estas son unas consideraciones producto de la conversación con muchas personas en el correr del último año.
La mayor parte de estas personas son los viñerón conocidos a los que quiero agregar la imprescindible charla que mantuve con Todd Blomberg en Alimentaria y que me hizo dar vuelta una buena parte de mi mapa mental de aproximación a estos temas de los que hoy hablamos.

Lo que está aquí escrito, queda escrito.

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20 comentarios

  1. Ya leí con calma tu post, Malena. Voy a escribir, quede claro para todo el mundo, desde la posición del “outsider”, del que no vive del vino sino con el vino. Aquí las opiniones que cuentan de veras son las de Lorenzo (que es la voz, por así decir, del productor implicado en la creación de este tipo de vino sin concesión alguna) y la tuya (que eres la especialista en comunicación). Me falta, como casi siempre, la opinión del que se gana la vida seleccionando y vendiendo, no en su restaurante, sinó en las grandes o pequeñas empresas de intermediación. Está agazapado ahí, sé quién es y he hablado con él, pero sus movimentos no salen a la luz. Sus acciones, sí, y hay que tenerlas en cuenta porque se están moviendo claramente hacia nuestras posiciones.
    Objetivo 1: hay que identificar claramente a este tipo de vino y darle a esa identificación una información veraz, avalada por el productor implicado. En Italia eso sucede muy pocas veces y la mayoría de productores que llenan sus bocas y sus etiquetas de nombres como “ecológico, natural, orgánico, biodinámico”, engañan directamente al consumidor. Francia tampoco es un buen modelo en este sentido. La mayoría de grandes productores de este tipo de vinos (por favor, no hablo de cantidades sino de calidad) son franceses pero pasan por completo de identificar prácticas y actitudes en etiquetas y en páginas web. En Alemania y Austria está empezando a cambiar eso. En España el papel del viticultor implicado y comprometido con este tipo de prácticas tiene que ser crucial para que el consumidor pueda identificar con confianza el tipo de vino. La gente tiene que estar informada para que pueda comparar y elegir.
    Objetivo 2: hay que comunicar y difundir mucho mejor. Me pregunto por qué Todd Blomberg o Toni Gelabert o Recaredo (entre otros bastantes que ahora no voy a citar) no pertenecen a la VPN y me digo que por qué no puede existir en España una autentica y organizada rama de la Renaissance des Appellations. Son pocos, todavía, los productores que han entrado de forma radical en esta forma de entender el vino, pero cada vez serán más. Yo creo que tienen que tener algún tipo de organización que les aglutine e identifique ante el consumidor y que les ayude a comunicar de forma mucho más profesional la bondad y esencias únicas de su vino. Desde aquí hay que saber comunicar y difundir con la misma solvencia con la que el productor ha identificado a su producto (objetivo 1). No hablo de certificaciones que a muchos pueden parecer engorrosas (Toni Gelabert me ha comentado que pasa por completo de eso, que él sabe bién qué necesita su viñedo y su vino, y cuando sabes qué hace, comprendes que es tan natural y biodinámico como cualquiera que esté certificado), sino de un “paraguas”, que englobe a todos aquellos que puedan mostrar, a través de las prácticas que se expliquen (objetivo 1), hablo de una plataforma que ayude al consumidor a saber, con rapidez y exactitud (a través de cualquier medio telemático: sea una página web, sea un aplicativo en tu móvil, etc., sea de todo y combinado) ante un escaparate, en una tienda si ese vino que dice ser no sé qué en la etiqueta, es lo que dice ser. Al mismo tiempo, esa misma acción informativa le tiene que permitir al consumidor saber si ese vino que NO dice nada en su etiqueta (las leyes son lo que son…) es del tipo del que venimos hablando o no.
    Objetivo 3: no hay que mezclar jamás, en un catálogo, en una página web, en una tienda, en un escaparate, diferentes tipos de vino en función de este tipo de prácticas. Hay que dar auténtico valor al trabajo que hace este viticultor comprometido identificando, distribuyendo, presentando este tipo de vinos con un sello propio. Me da que pensar cierta página web que habla sólo de restaurantes japoneses y que en menos de dos años ha conseguido que todos los restaurantes de España de este tipo se peleen por tener su adhesivo en la puerta. Creo, con Malena, que lo mejor es la venta directa (eso no es difícil de organizar con los medios con que se cuenta hoy, SI HAY una central que opere con este tipo de vinos y los distribuya con eficacia, una central, por supuesto, que sea propiedad de los propios viticultores), pero si tiene que haber una intermediación clásica (por así decir), porque llegar a según qué sitios por canales no convencionales es muy complejo en España, que el intermediario sea sensible a los objetivos 1 y 2 e identifique con claridad este tipo de vinos. Más de uno lo hace ya, aunque de forma algo frívola y mezclando un poco churras con merinas.
    Termino este “cripto”-post con una conclusión que he forjado, en mi paladar y en mi cabeza, a lo largo de los últimos tres años: no hay otro camino que el que marcan este tipo de vinos, con todo lo que ellos representan, para la tierra, para el vino, para el consumidor. Estos últimos Intervin, La Música del Vi, los Encuentros de Carlos Esteva, Vitis Vinífera, me han dejado claro, a ratos diáfano, hacia donde tienen que ir las cosas. No hay otro camino.
    Se nota que tengo vacaciones hoy, ¿eh?
    Un abrazo, también para Lorenzo!
    Joan

  2. Despues de Leer vuestras opiniones quiero decir que estoy de acuerdo en lo planteado por Joan (ultimamente me pasa mucho, no se si me pasará algo, jejejeje, es broma).
    Un canal central no lo veo bien, creo que unos venderan mas que otros y ya sabemos como somos los humanos, a lo mejor si fuera un único punto de partida pero la venta la llevaran los bodegueros podría ser un buen ahorro de costes (económicos y de tiempo).
    La venta directa es algo que hay que pontenciar si, pero creo que el futuro del vino natural pasaria por establecer una red comercial que respete el vino, su filosofía y procedencia, anteponer la imagen de marca al rendimiento capital, elegir donde y como se vende, y sobre todo quien lo vende, bajo una idea común y un patrón calro e irrenunciable de criterios.
    Y esta reflexión tambien es válida para otros tipos de vino, es el único camino que me interesa, el de la coherencia, la honradez y la honestidad.

  3. Hola Malena,
    Como siempre tus acertados comentarios.
    Generalizando, el problema estaría en la atomización y en el escaso interés por la cultura del vino.
    Vuelvo una vez mas a decir, que quizás queramos, que todo vaya más deprisa de lo naturalmente deseable.
    Y prácticamente nuestro buen amigo Joan lo ha dicho todo.
    Un abrazo.

  4. Lo de estar de acuerdo conmigo puede tratarse, S.!!! No te preocupes.
    A mí lo que me gustaría es crear una plataforma que permitiera visualizar, a cualquier persona interesada (cualquiera y fuera el que fuera su interés), la información sobre todos los vinos que, a partir de los datos que proporcionaran los viticultores y de un banco de pruebas que realizaran sobre los vinos algunos especialistas, cuales son los españoles que podrían entrar en una denominación / apelación / concepto de vino natural. Mi definición de qué es un vino de este tipo ya la di en su momento y no se trata de un pleonasmo, ni mucho menos, sino de proponer al consumidor un cultivo y una vinificación que sean lo menos intervencionistas posibles, en la tierra y en la bodega.
    A la vista de lo que conozco en otros países de los que bebo bastante vino (sobre todo Alemania, Francia e Italia), la cosa no es sencilla, ni mucho menos.
    Si a eso se le une una segunda plataforma que provoque una mejora en la atomización que comentaba Bentley, llámesele central de ventas integrada, llámesele como se quiera, el interés por este tipo de vinos y la cultura por un cierto tipo de relación con la tierra y con la cepa, mejorarán.
    Que unos vendan más y otros menos, S., me parece inevitable: aunque proporciones una plataforma igualitaria en el tipo de información que se da, la gente bebe y opina. Y no todo sabe igual ni gusta del mismo modo a todos.
    En fin…como se dice por allí, tutto fa brodo!!!
    Joan

  5. Todd Blomberg defiende sus ideas con pasión, y convence, pero parte de una base ya consolidada, un mercado claro y una DO a la que muchísima gente mira. No creo que podamos mezclar a Todd y Sucesores de Benito Santos con, por ejemplo, Samuel Cano.
    Desde mi absoluta incultura, y sabiendo que estoy a años luz de conocimientos y opiniones formadas de vosotros, el tema clave es, como dice Joan “comunicar y difundir mucho mejor”. Y en este sentido, creo que la herramienta fundamental va a ser la red.
    El lector medio de Sibaritas (no tu blog, Jorge) o Sobremesa, o el comprador “standard” de la Guía Peñín, todo esto de naturalidad, biodinamismo y azufre le importa poco, y en ocasiones, incluso creo que le hace sonreir displicente. Creo que estos productores deben aprovechar al máximo los canales de los que disponen fuera del control de la intelligentsia vinícola. E ir, poco a poco , haciéndose un hueco en los mass media del mundo del vino.
    Comunicar, informar y convencer es el camino, la red es el medio inicial.
    Ah, y manteniendo siempre una calidad de producto, por supuesto. La gente no va a comprar un vino imbebible por mucho abono orgánico y vendimia en la adecuada fase lunar que se haya utilizado.
    Saludos.

  6. Buen día a todos!
    Intentaré hacer un resumen de lo que venimos conversando:

    – es muy importante tener claro el punto de partida en la búsqueda de iniciativas de gestión y de negocio. En este sentido el punto de partida del vino natural está saneado, frente a los modelos industriales y como decía antes generadores de una abundancia artifical que termina por perjudicar mortalmente la calidad y la sinceridad del vino.

    – en el caso del vino natural, no se está pensando en cómo sobrevivir sino en cómo crecer.

    – a Joan le gustaría la creación de una plataforma que permita visualizar, a cualquier persona interesada, la información sobre todos los vinos a partir de los datos que proporcionaran los viticultores (me sumo a la idea);

    – y también la creación de un banco de pruebas que realizaran sobre los vinos algunos especialistas, cuales son los españoles que podrían entrar en una denominación / apelación / concepto de vino natural(me sumo a la idea);

    – la venta directa tiene justamente el objetivo del que habla Sibaritastur, “establecer una red comercial que respete el vino, su filosofía y procedencia”… “elegir dónde y cómo se vende, y sobre todo quién lo vende, bajo una idea común y un patrón claro e irrenunciable de criterios”

    – tener en cuenta que estamos trabajando con un producto realmente escaso y como tal requiere ser tratado.

    – la venta directa representa, la figura del “tercer actor” del que habla Lorenzo. Creo que es la figura independiente, un tercero no alineado, que actúe desde una plataforma acorde con lo que estamos proponiendo aquí y más.

    – que como dice Smiorgan la Red es una herramienta fundamental para el lanzamiento de estas iniciativas, su mantenimiento y su profiliferación.

    – que he llegado al punto en el que siento que se debe pasar del “hay que” a la “acción”

    Brindo por el camino!
    Salut!

  7. Malena, quiero hacerte una apreciación. En el punto que comentas mis palabras, no me refiero solo a la venta directa, sino a la venta tambien mediante distribuidores, a la creación de una red comercial (distribucion local, regional, tiendas especializadas).
    Y ese modelo no solo lo defiendo al respecto de los vinos naturales sino a todo tipo de vinos que no sean Industriales.

  8. Sibaritastur, entiendo lo que dices y estoy de acuerdo en no descartar nada y hacer focos concretos. La venta directa marca una manera de trabajar; la distribución a tiendas y restaurantes marca otra y así. No se trata de descartar sino de trabajar por objetivos.
    Está claro que tenemos que hablar de los diferentes actores involucrados en este asunto.
    Los productores, los intermediarios de cualquier tipo, el consumidor final.
    Cuando apuesto por la venta directa pienso en un producto escaso, que tiene dificultades evidentes para llegar al punto de venta habitual. Que además tiene que considerar muy seriamente el coste con el que llega al mercado y el precio al que se vende. Y que siempre dentro de este mundo del vino natural la venta directa implica conservar la fuerza del discurso llegando al amante del vino a un precio muy accesible sin que esto afecte la ganancia del productor.
    Esto no descarta la presencia de Escoda Sanahuja en el Re-Pla o en la divina tienda de las monjas de la esquina de mi casa.
    Por eso hablo de modelo de crecimiento. Si hay producto hay mercado hacia donde crecer. El asunto pasa por crecer sin perder calidad y confianza.
    Seguimos que esto se está poniendo muy bueno…

  9. He leído con detenimiento vuestros comentarios y observo exactamente el mismo problema en el zumo de naranja o en el queso, en otro orden de cosas.
    En el planteamiento, con una competencia atroz, podría incluir otros productos complementarios, regionales o no, o secuenciales o no, como aceite, quesos, nueces, castañas, e incluso ¡ajos! y otras hierbas, que ocupen los vacíos temporales que deja el vino y que necesiten compartir canales mas o menos paralelos.
    En la agricultura y en la enología, los problemas vienen de las alteraciones de clima, varietales, … generando problema de forma periódica y que no pueden soslayarse, hay que enfrentarse a ellos, por lo que una opción puede ser suicida salvo solvencias financieras muy altas que amortigüen precios o unos stocks hoy prohibitivos.
    Animo a reconducir el planteamiento buscando complementos, que pueden dificultar el debate, pero seguramente no la solución, en un escenario nutricional mas completo.
    ¡Salud os!

  10. Creo en la venta directa como mecanismo para ajustar más el precio a los costes, y para que el productor obtenga realmente lo que merece. Nuevamente, la red permite que ese producto puede llegar al mundo entero.
    Por otro lado, y siendo realista, creo que la figura del distribuidor sigue siendo muy importante. Ellos tienen los canales ya establecidos, y capacidad de hacer llegar a la mayor cantidad posible de gente el producto.
    Y otra cosa que creo, y por la que he intentado moverme en tiendas y hablando con productores, y seguiré intentando, es acarrear las botellas y patearse los sitios presentando lo que se hace. Y no sólo me refiero a ferias y encuentros, me refiero a tiendas especializadas que organicen catas y presentaciones, por ejemplo. Es una forma de llegar, a poca gente de cada vez, sí, pero de llegar de forma muy directa.
    Saludos.

  11. Me parece que no tenemos que ver la figura del distribuidor y el concepto de la venta directa como opuestos. Son totalmente complementarios. Son estrategias diferentes y complementarias de distribución de productos entre sus consumidores.
    Y claro que se trata de organizar catas y eventos de manera sistemática. Esto es lo que venimos diciendo desde el principio.
    Marquemos un mojón y sigamos construyendo camino. Es interesante porque cada vez que nos ponemos a hablar de estos temas a mi me vuelve la idea de hacer un encuentro profesional, respetuoso de la identidad del vino natural y de sus maneras de manifestarse.
    Podríamos preguntar a Pitu Roca, Joan Lluis Gómez, Libero Bruno, Arnau Marco, etc, que ya estuvieron en el Salón.
    seguimos…

  12. Hola a todos, yo poco puedo aportar, pero está claro, distribución, necesaria, exportación-distribución, también, venta directa, también. Lo normal, transacciones comerciales que se realizan también en el entorno de los vinos naturales. Es algo triste que cuatro miserables botellas que hacemos tengan que venderse en muchos casos al exterior porque la demanda de aquí, o no existe o es insuficiente o no se encuentra el punto entre la sed y quien produce el vino. Digamos que en este punto la distribución brilla por su ausencia en muchos casos. Por qué?, porque no hay pasta, el mundo de los vinos naturales es un mundo de minoría, creo que siempre lo será, es como…¿el trial en motos?… no sé, pero me da un poco la sensación de que hay un cliente fiel, bueno, que sabe lo que quiere, tiene sed y compra. Y habrá muchos muchos otros que simplemente ni pararán en la puerta del convento, preferirán siempre la SEGURIDAD de unos grandes almacenes-bodegas. Bueno, es lo que hay, y a la distribución tampoco le interesa mucho, porque tampoco hay mucho dinero a ganar, y eso jode…aquí, en el tema comercial con dios hemos topado, y dios es el dinero.

    Claro que si vendiéramos las botellas a 150 euros, y se pudiera doblar, pues a muchos les empezaría a interesar, pero ponerle encima dos euros a una botella que sale a cinco, pues como que no da para mucho, y así no interesa a mucha gente, y si no hay interés, no hay trabajo, y si los vinos no se trabajan por el comercial o distribuidor o restaurante, no hay vente, y si no hay venta, no hay pasta….legaríamos a un punto en que a lo mejor lo que pasa es que no se quiere trabajar.
    En este contexto, seguiremos como seguimos, agradeciendo que la exportación financie el sostenimiento de la bodega un año más, y a esperar. A esperar que la demanda (sed) interna crezca gracias al esfuerzo bestial de cuatro enamorados trabajadores. Nosotros a cumplir con la tierra, la tierra a cumplir con el vino y si las cosas siguen adelante, después de mucho esfuerzo y trabajo, seguro que tendremos algo más de demanda, haremos algo más de vino para mantener los precios y seguiremos agradeciendo que haya de todo, también clientes dentro de los vinos naturales.
    De todas formas, creo que a la larga hay que apostar por las relaciones de confianza de amistad entre las personas, estos lazos harán que las relaciones comerciales sean duraderas y automáticas, esa es la base, lo que viene a decir alguien, saber qué se vende, a quién, dónde llega, en qué condiciones, cómo se disfruta y cómo llega ese disfrute a la bodega, a darle ánimos para que siga trabajando.
    Salud.

  13. Laureano estás diciendo que lo que somos y tenemos que consolidar es ser radomantes del vino. Organizarnos con nuestras herramientas de detección de los caminos de la sed y seguirlos. Esos caminos se dibujan y se construyen uniendo punto por punto a los próximos, a los amigos, a los amigos de los amigos y así. Seguir el instinto y confiar en la inteligencia del consumidor. Porque el que tiene sed de estos vinos por ejemplo, también tiene hambre de comer mejor, disfruta viviendo su tiempo de una manera y vota cada vez que lee la etiqueta de un producto antes de comprarlo.
    Creo que la distribución al uso es importante, aunque sea por no descartar nada, pero dispersa la oferta que es inevitablemente escasa, la debilita y por eso no se puede consolidar una demanda interior que evite depender tan vitalmente de la exportación.
    Nada contra exportar, pero es interesante poder ser profetas en la propia tierra.
    Un abrazo y salut!
    Vamos? Vamos!

  14. El aporte de ALyCie en la respuesta 10 es muy valioso para este debate.
    Lejos de irse por la ramas, al incluir otros productos que tienen la misma procedencia y similar conducta en el mercado, está poniendo el punto de abstracción que, por lo menos a mi me hacía falta.
    No estamos hablando de vino, estamos hablando de una manera de estar en el mundo participando como consumidores en un mercado muy prostituido.
    Lo que dice, según mi lectura, es que es difícil pero hay otras prácticas económicas posibles y que cada uno es parte de su posibilidad de éxito.
    Gracias ALyCie y sigamos conversando

  15. Malena /15
    Y que éste debate, es común a mas productos y ninguno es suficiente por el mismo, pero de forma colegiada si.
    La iniciativa de la Leche Q [ver http://blog.sinapti.com/2010/03/30/letra-q-en-la-leche-y-derivados-lacteos/%5D es un planteamiento análogo en todo, supongo que defensivo de los gigantes franceses (Puleva ha sido comprada por Lactaris y Pascual lleva el mismo camino) mientras que Nestlé sólo compra la variedad ‘robusta’ dejando a México fuera de su mercado [ver http://blog.sinapti.com/2008/03/29/convenio-internacional-del-cafe-2007/ ]
    Mas aún cuando resulta mas fácil la autorización de la patata (línea EH92-527-1 de Solanum tuberosum L.) que de un edulcorante de origen botánico como la Stevia rebaudiana Bertoni [ver: http://eur-lex.europa.eu/LexUriServ/LexUriServ.do?uri=OJ:L:2000:061:0014:0014:ES:PDF ] que ha sido autorizada en todo el mundo, salvo la Unión Europea.
    Siempre es el mismo problema, variedades de alto rendimiento, con transformaciones industriales extensas, en contra de cultivos de calidad y alto poder nutricional, ecológico, rural, varietal adaptado a sus ambientes y fuertemente distribuido y disperso.
    ¡Me voy a comer que se me abre el apetito!

  16. Hola chicos, perdonarme que haya estado tanto tiempo ausente, pero el trabajo y las relaciones en primaveran siempre se alteran.

    He leido los post y los comentarios y estoy en parte de acuerdo con muchas de las cosas que se dicen. Yo por ejemplo no exporto (al menos de momento) y la pequeña producción queda aquí en España. Pero soy de una zona donde la exportación es algo más que obligatorio ya que el concepto de producto escaso desaparece. Cuando habeis venido a visitarme algunos habeis visto mis viñedos y no soy un agricultor grande, ni mucho menos, y en cuanto al cultivo y a la producción pues hay factores y nuestros terruños que hacen que aquí se pueda cultivar un numero de hectareas bastante grande, con pocas exigencias y con unos resultados muy muy aceptables. Cual es el objetivo a cumplir?, al menos para mi. Conocí el mundo del vino, a traves del vino natural y la red, este será mi camino, desde que empecé hago vino natural (con algún fallo ya subsanado) y seguiré haciendo vino natural, poco a poco iré produciendo más e intentando buscar mercados fuera, sin dejar el mercado interior, que creo que es el que se puede atacar a atraves de la red y sin renunciar a la venta directa o a la venta a traves de distribuidor, pero eso si, cuando este tenga muy claro que es lo que tengo, lo que hago y como lo quiero vender.

    Creo que estoy divagando un poco, pero no es un buen dia para reflexiones. En cuanto a los complementos, lo que dice Alycie, es algo interesante. Tal vez la distribuición de un producto como los vinos naturales debería estar incluida en la distribuición de una alimentación natural completa, donde el catalogo sea más amplio y todo sume. Al igual que el viticultor tal vez no debería ser solo viñeron, sino que debería empezar por ser agricultor e ir sumando productos a sus tierras y así integrarse en un nacimiento-crecimiento-cosecha constante que hagan todo más continuo y fluido. Yo de momento seguiré sembrando “ajos morados” en las calles de mis viñedos.

    Salud y buen vino.

  17. He leído con detenimiento vuestros comentarios y observo exactamente el mismo problema en el zumo de naranja o en el queso, en otro orden de cosas.
    En el planteamiento, con una competencia atroz, podría incluir otros productos complementarios, regionales o no, o secuenciales o no, como aceite, quesos, nueces, castañas, e incluso ¡ajos! y otras hierbas, que ocupen los vacíos temporales que deja el vino y que necesiten compartir canales mas o menos paralelos.
    En la agricultura y en la enología, los problemas vienen de las alteraciones de clima, varietales, … generando problema de forma periódica y que no pueden soslayarse, hay que enfrentarse a ellos, por lo que una opción puede ser suicida salvo solvencias financieras muy altas que amortigüen precios o unos stocks hoy prohibitivos.
    Animo a reconducir el planteamiento buscando complementos, que pueden dificultar el debate, pero seguramente no la solución, en un escenario nutricional mas completo.
    ¡Salud os!

  18. Pingback: Decíamos ayer…
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