El que consume ¿elige, o lo hace otro por él, por nosotros?
¿Hasta dónde tenemos la libertad de la marca, el tipo y la variedad?
Varias preguntas que surgen ante la excesiva oferta de consejos a la hora de tomar un vino. Expertos nacionales e internacionales. Formadores de opinión y hasta vendedores de oportunidades.
Reconozco que a veces me siento contracturado ante tanto consejo o noticia, de los puntajes o los campeonatos; algo así como si el vino estuviese federado en alguna disciplina deportiva.
Volvamos al vino ideal, al que más me gusta y a la hora señalada.
Información es lo que necesito. El resto viene solo.

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4 comentarios

  1. Yo creo que el amante del vino elige. Elige por ejemplo el punto de venta. Si detectas un lugar que te de confianza, en donde puedas charlar con los dueños o los vendedores, un sitio en donde uno va aprendiendo, va sabiendo qué parte de las estanterías mirar, va identificando vinos por precio, y también se va dejando aconsejar. Si todo esto pasa, entonces estaremos eligiendo. Cada vez más pienso que lo que elegimos los amantes del vino es a nuestros vendedores que son nuestros consejeros.
    Después elegimos si cogemos confianza en nosotros, nos atrevemos a equivocarnos y pasamos un poquito de la opinión de los “expertos”. Aunque al decirte ésto pienso en la opinión de algunos “expertos” que sigo y realmente me han hecho descubrir cosas fabulosas. Y las que más satisfacción nos dan son las que descubrimos por nosotros mismos. No hay nada comparable a poner una botella de vino en juego y calibrar las reacciones. Yo juego cada vez más a catas a ciegas. Es muy divertido y se aprende un montón. Sobre todo a generar autoestima como consumidor y a la hora de elegir.
    El consumidor elegirá cuando se atreva a equivocarse; a llevar vino a casa de sus amigos “expertos”; a confiar en que lo más importante es lo que le gusta y lo que no le gusta; y que el gusto se educa.
    Querido Ricardo, tu pregunta desde el invierno que comienza a aflojar tanta inclemencia, viene a poner un punto y seguido en este observatorio que se va de vacaciones pero estará atento durante este mes de agosto a los vinos que nos refresquen la vida y mejoren las ideas.
    Va un grandísismo abrazo y seguimos
    Malena;)

  2. De acuerdo con Malena pero tambien es verdad que todo influye.A mi me influyen todo tipo de comentarios de revistas, blogs, opiniones personales, luego yo trato de averiguar mi gusto, de reflexionar y de probar, pero a priori a mi me influye todo. Otra cosa es que este de acuerdo, que muchas veces hasta ni lo sé….

  3. Para mis amigos diseñadores:
    Un vino en fea botella o peor, en tetra brick, o con una canastita (perdonen los embotelladores de chianti), o con etiqueta fulera tiene la mitad de la batalla perdida. El tamaño también importa, no me gustan los botellones de champagne de la fórmula 1…
    Reivindico el derecho a consumir primero diseño, y esto los cocineros lo saben hace tiempo. Y como en todo uno consume distintas estéticas, la del sushi, la de la nouvelle cuisine o la clásica, la del asado en el palenque o las tapas en un vasco. En gráfica también se elige verdad Clau?
    Después el azar, los amigos, el cine, los libros, revistas, los viajes y la edad hacen lo suyo.
    Y al final eligimos mejor si es con alguien más, que el vino, al igual que los puros, el chocolate y las comidas saben mejor compartidos.

  4. Me parece que no interesa tanto la marca y el año, creo que hay vino para todos los gustos,aunque nunca esta mal de vez en cuando llevarse del consejo de un experto

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