Detonado por el post sobre la importancia de la comunicación del vino, Laureano Serres pone sobre la mesa de debate un tema crucial a todo negocio y mucho más si es pequeño o mediano, como la mayor parte de las bodegas de este país: la distribución. Y dice que tomamos lo que el distribuidor quiere que tomemos porque es su voluntad la que se expresa en las estanterías de las tiendas.

Definitivamente el distribuidor es la figura del intermediario de casi todas las cosas de la vida y afortunadamente va extinguiéndose en cuanto a la importancia desmedida que había adquirido. Por ejemplo en los medios de comunicación. Si queremos podemos mantener la ilusión que estamos informados porque leemos El País, La Vanguardia o The New York Times, pero en realidad gracias a la herramienta Internet y al uso que millones de ciudadanos alrededor del globo hacen de ella, podemos crear nuestra propia red informativa y de conversación y de distribución de contenidos tan valiosos como la de aquellos “grandes medios”. Y esto se aplica también a nuestro tema, el vino.

Yo no creo que se pueda ni se deba eliminar la distribución. Tal vez porque reduciríamos demasiado el área de influencia de nuestro negocio. Pero si creo profundamente en que no hay un sólo modo de distribuir, que no es sólo a través de la cadena de distribución al uso que podemos hacer que nuestros vinos lleguen hasta nuestros clientes actuales y potenciales.

Creo y comparto que hay otro modo de organizar las empresas, sobre todo las pequeñas y medianas, que son como decía al principio la mayor parte dentro del sector del vino y del empresariado en general en España. Si desaparecieran las PIMES colapsaría el sistema. El grande hace ruido por grande; el pequeño hace ruido si es capaz de ver su fuerza en la unión con otros pequeños.

Hay conceptos que está bien comenzar a repetir cual mantra porque son el presente y el futuro de la empresa con aspiraciones de sobrevivir y bien vivir en estos días: sostenible, que aporte valor a la comunidad en la que se desempeña, que sea capaz de encontrar puntos comunes de acciones con otras de su misma o compatible especie.

Hay dos aspectos que quiero destacar y proponer para seguir la conversación por donde la comenzaba Laureano: la distribución y la promoción. Estos son dos aspectos clave para el sector del vino que por ejemplo los productores de vino natural podrían desarrollar en común para potenciar la fuerza de cada uno de ellos.

Termino como siempre con una pregunta, ¿están dispuestos? Y no digan que si pero que es difícil. Claro que es difícil, pero desde el momento del parto en adelante, ¿alguien lo ha tenido fácil? Y si es así que pase la receta contra el aburrimiento.

Un abrazo y salut!

Malena

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2 comentarios

  1. Creo que “los pequeños” pueden hacer un gran trabajo de distribución con una mínima inversión, como?, buscando a una persona o dos que vendan sus vinos de verdad y lejos del capital, que importe mas la calidad de la vente que su cantidad.
    He visto en los últimos tiempos a algunos distribuidores que no tienen ni idea de lo que llevan y no solo eso, a parte de no tener ni idea, venden sus vinos como cualquier producto, cuanto mas mejor y sin nigún cuidado. Eso daña siempre la imagen de ese vino, si se va el plan buitre o se vende en cualquier sitio y de cualquier forma, se daña la imagen.
    Pero es que algunos bodegueros solo piensan en vender y no en como vender, mientras entre dinero ya esta, no les preocupa lo mas mínimo como y quien lo está vendiendo y puedo asegurar que hay verdadderas aberraciones.
    Lo mas importante para una bodega es hacer un buen vino y despues como y quien lo vende.

  2. Madre mía las aberraciones que he visto ya !! …. si os cuento … y las que nos quedan por ver.
    Que razón tiene sibaritastur !!

    Por eso los vinos en general veo que estan preparados para poder jugar a la pelota con las botellas … y cada vez se chuta desde más lejos ( valga la metáfora ).
    El distribuidor transmite la voz del productor, y esa voz es más o menos en función de la comisión o el margen comercial, en muy pocas veces se mueve por valores.

    Una diferenciación muy clara e importante está en los vinos naturales que como sabeis su filosofía es claramente esencia.
    Ahí hay valores. Pequeñas producciones. Sus bodegueros no piensan en vender, sino en hacer vino. Tened en cuenta que ese vino nace del autoconsumo Luego solo lo vende el propio productor o personas muy elegidas , pues no puede estar ese vino en todas partes, aunque mucha gente lo necesita y lo desconoce.
    Muy buena es la labor de estos blogs y el internet es una arma muy util para llegar al consumidor.

    Muy importante también y quiero destacar: Mas que el vino, el conocimiento de la materia prima en profundidad. Practicamente eso solo lo tiene el productor y se va adquiriendo con el paso de los años. Es la pieza clave y que por desgracia deja mucho que desear. Ya con la viticultura y la enología moderna eso parece que es prescindible.

    Como puede un distribuidor dar identidad a un producto si algunos no conocen ni la variedad ?? y eso que llevan años en el oficio, pero claro, entended que su cartera de vinos es muy larga. Me viene a la mente ahora una de esas películas de Paco Martínez Soria en que tenía muchos hijos y ni siquiera se acordaba del nombre de algunos de ellos …

    Bueno, un abrazo a todos …. que me habeis animado a escribir. El título del post merece reflexión y personalmente me siento muy alto en sostenibilidad.

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