Hace algunos días Bentley primero y Oriol después hicieron llegar a este observatorio el artículo que publicaba El País sobre cómo influye el calendario lunar de María Thun en las decisiones de compra y venta de grandes supermercados en el Reino Unido. Hoy Bea Valdivia me acerca la información de que una bodega catalana, El Cep, acaba de sacar al mercado su cava procedente de agricultura ecológica extrema, guiados entre otros por este calendario y por prácticas sugeridas en las lecciones de agricultura biodinámica de Rudolf Steiner.
Mañana nos reuniremos en el Restaurante La Generosa de la calle Caspe 151 de Barcelona (próxima apertura en dos semanas) a degustar los caprichos de Quim Monzó que propondrá una carta mediterránea, de mercado y a su antojo para maridar con los vinos naturales que traerá Benoît con toda su Ánima de vi.

Por las razones que sean tengo la sensación que se habla cada vez más del tema y debería por consecuencia consumirse también cada vez más. ¿Agregarle el adjetivo natural al vino aleja al curioso que no se siente experto? ¿Es este tipo de discusión la que apasiona a los entendidos y espanta a los que quieren beber y amar al vino?

Ayer me encontré en 3D con Oriol del vi A PUNT a quien sigo por su blog y porque efectivamente me encanta su apuesta por el baggin’box y el cuidado estético en lo que hace. Nos encontramos en el Celler de la Boquería a donde había ido con Stefan Lismond a presentar Cingles Blaus. La conversación sobre la comunicación del vino no tardó en instalarse. Coincidimos en la importancia de la comunicación, de invertir, de tomar riesgos por parte de los productores, de que no se puede estar toda la vida esperando a ver cómo le va al vecino y coincidiremos el martes que viene en Sant Sadurní d’Anoia en la próxima jornada sobre innovación en el sector del vino organizada por el INCAVI en debatdevi. Hay tema para debatir, es cierto.

La pregunta que quedó flotando en el aire de la tienda de la calle Petxina, como día de fruta-fuego fue ¿cómo se hace para volver más sencillo el mensaje sin simplificarlo, como se logra la sencillez de lo complejo? ¿Cómo se estimula la curiosidad y el deseo de descubrir en este mundo que todo lo engulle a la velocidad de cuatro estómagos?

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2 comentarios

  1. ¿cómo se consigue lo sencillo sin simplificar?
    Seguro que habrá técnicas de comunicación que desconozco, porque soy únicamente un aficionado, pero es obvio que el camino debe ser la construcción de un lugar común. La comunicación debe ser capaz de transmitir la complejidad de forma sencilla, pero el marco debe ser amplio, compartible. La estrategia de lo exquisito es, por su propio gen, elitista y pequeña. Deberíamos irnos acordando de todo esto amenudo. Porque la tendencia natural es a una diferenciación que nos atomiza, y ese es el debate: ¿estaremos alejándonos de lo común? que en definitiva es una fuente de cultura.

  2. Tres frentes para una causa.
    Mensaje: Sencillo, Directo, Conciso.
    Y como la palabra sin práctica a veces, no termina de llegar. Lo arroparía con unos “Talleres”: Imágenes sobre viñedos, para que se aprecie la calidad de unas tierras y otras. Conferencias, donde se explicaría que se hace y por qué. Experiencias gustativas, para apreciar las diferencias de unos vinos u otros. Charlas, diciendo que se consigue con esta forma de elaborar.
    Y algo que todos entendemos es el bolsillo. Así que si dejamos claro que no va costar más y a lo mejor es más barato. Se captar antes y mejor, donde se quiere llegar.
    Y no me refiero al montante monetario, solamente. Sino al ahorro en abonos, agua, plagas, etc…
    No tenemos que olvidar que todo ello requiere una inversión, constancia y logro de objetivos a medio plazo.
    Intento aportar un poquito de luz, al túnel.
    Saludos proactivos

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